El soñar con la figura de la madre directamente quiere decir, por lo general, que algo no marcha como debiera en las relaciones con la misma. Habrá entonces que analizar los diferentes detalles del sueño para interpretar debidamente "qué es lo que no marcha". Si no se suele soñar con ella (o se sueña poquísimo) suele indicar que las relaciones psicológicas con ella funcionan con normalidad o que no hay graves conflictos con la madre. Por el contrario, cuando se sueña mucho con la madre ya indica, de entrada, falta de madurez en el soñador, insuficiente desarrollo de la personalidad, miedo a la independencia e, incluso, puede reflejar temores a no saber valerse por sí mismo ante los problemas de la vida; en definitiva, refleja la inseguridad en sí mismo.
A veces, cuando las chicas sueñan mucho con la madre en relación a situaciones del pasado, y de manera agradable, puede haber deseos en ellas de regresión a la situación de dependencia infantil con la madre, a cuando era ella la que decidía todas las cuestiones y no tenían por qué tomar responsabilidades.
En otros sueños, sucede todo lo contrario. Lo normal es que los jóvenes, cuando alcanzan cierta madurez o se creen preparados para ser independientes, sueñen que la madre se muere de una forma u otra.
Soñar con la madre muerta suele indicar la necesidad de una madre o consejera y que la soñadora se encuentra muy sola.
Los conflictos a nivel interno, con la figura de la madre, suelen llenar de confusión al soñador, al no comprender por qué sufren tanto en sueños si en la vida real se llevan muy bien con la madre. Pero esta armonía es sólo aparente, puesto que el soñador o soñadora puede estar eludiendo sus propias responsabilidades sin darse cuenta.
Cuando una persona adulta sueña mucho con su madre, significa que no está lo suficientemente madura para ir sola por la vida, que tiene miedo a tomar decisiones por su cuenta. Incluso, en el caso de mujeres casadas, en que los sueños presenten situaciones en que la figura de la madre ocupa demasiado protagonismo o que acabe por eclipsar o imponerse al marido, puede señalar una fijación afectiva neurótica con la madre, que sólo puede solucionarse con la ayuda de un psicólogo.
Soñar con que se ve ahorcada a la madre suele indicar instintos agresivos inconscientes hacia la madre. Es una figura muy corriente en los sueños de jóvenes en el momento en que empiezan a sentir las necesidades de independencia y se acerca un rompimiento del "cordón" que une a la madre.
MUERTE (Muertos, personas muertas o que mueren, sueños con la muerte):
Muy pocas veces los sueños con la muerte anuncian la muerte física de alguien, es decir, que sean premonitorios, aunque no dejan de aterrar y preocupar al soñador. Por lo general, estos sueños con la muerte, a menudo con imágenes extrañas, fantásticas o rocambolescas (representen al soñador u otras personas) indican que algo psíquico ha muerto o está muriendo en el soñador y que se terminan o dejan de existir determinadas dependencias o relaciones con las personas que se sueña muertas o que se mueren. En ocasiones, reflejan la muerte o extinción de los sentimientos que se experimentaban por una persona, y de lo que uno no quiere darse cuenta conscientemente o que no acierta a ver en la realidad de la situación (el inconsciente sí lo ve y elabora el correspondiente mensaje y consejo). Asimismo, pueden morir pensamientos, doctrinas, ideas políticas, aficiones, estudios, manera de ver la vida, etc. Y al encontrarse el soñador en un proceso de evolución o madurez psicológica, es lógico que "se muera" el pasado o lo caduco antes de renacer a una nueva vida. En ocasiones, el sueño indica que se liquida un capítulo, etapa, fase o período de la vida del soñante.
Soñar que se muere una persona viva, padre, madre, hermano, hermana, etc. puede indicar en el soñador una agresividad inconsciente hacia dicha persona o que se desean romper los vínculos que le unen a ella.
Otras veces, en personas de edad, los sueños con la muerte y con muertos pueden reflejar los temores inconscientes a que se acerca el fin de su propia existencia y, también, la soledad en que se hallan.
Soñar con que se mueren personas queridas cuando hace años que realmente ya están muertas, quiere decir que por fin, el soñador ya ha madurado, ha visto la realidad de la vida y de las cosas y que rompe, mata o se mueren los vínculos neuróticos u obsesiones que le mantenían ligados a las personas fallecidas (por lo general son el padre o la madre).
Soñar con que están vivas personas queridas ya fallecidas, suele reflejar los deseos inconscientes de volver a la situación existente de entonces, probablemente por miedo a enfrentarse con el presente y dudas sobre la propia valía para salir adelante.
A veces, el soñar que uno muere, expresa el remordimiento o sentido de culpabilidad por una mala acción en la vida real, la mayoría de veces de tipo sexual o erótico. Entonces el sueño es una especie de autocastigo.
No faltan sueños en que uno ve cómo una persona es asesinada, ahogada, despeñada, etc. Estos muertos simbolizan algunas de nuestras tendencias, ilusiones, proyectos, tendencias morales, etc. Lo que quiere decir que algo ha muerto en el interior del soñador. Es cuestión de hacer examen de la propia trayectoria y actuación antes del sueño y se podrá saber "qué se ha matado": valores, sentimientos, proyectos..., con nuestra mala actuación o gestión.
Hay sueños con personas fallecidas que reflejan de una manera clara e inequívoca la soledad y el afecto que el soñador encuentra a faltar.
Otros sueños con muertes están relacionados con los deseos de libertad que uno desea y que el medio ambiente familiar le agobia a uno de una manera total. Se desearía que todo cambiara y empezar una nueva existencia a partir de cero.
En ocasiones, los sueños o presentimientos de muerte son de tipo parapsicológico, en que actúan más las condiciones telepáticas que las clarividentes, al "recibir" el soñante las impresiones o mensajes transmitidos por las personas allegadas a la persona que ha fallecido.