ALBAHACA
(Ocicum basilicum): Combate
la ansiedad, la depresión y
el agotamiento físico e intelectual
pues ejerce un efecto tonificante y vigorizante sobre la mente
y el espíritu. Se emplea también para tratar las
cefaleas, la mala digestión, la tos, la sinusitis, el resfriado
y todas aquellas infecciones de las vías respiratorias.
Regula las menstruaciones escasas -pues imita los
estrógenos
y regula la menstruación-. Alivia las lesiones musculares
profundas y da vigor a los músculos tensos y fatigados
ya que estimula el flujo sanguíneo. Es beneficioso contra
las picaduras de abejas y otros insectos, es un buen repelente
de insectos. Excelente depurativo de los riñones y los
intestinos. Adecuado para fortalecerse después de una enfermedad
debilitante. Al ser un aceite tonificante y estimulante debe ser
utilizado con cuidado pues puede tener efectos negativos. No
debe usarse durante el embarazo.
ARBOL
DE TÉ (Melaleuca alternifolia):
El aceite de este
arbusto originario de Australia es, por sus propiedades antisépticas,
adecuado para combatir problemas dermatológicos tales como:
forúnculos, acné, pústulas, úlceras,
llagas, herpes, micosis de la piel y de las uñas; minimiza
las marcas causadas por la varicela y el herpes, eficaz contra
las quemaduras domésticas o solares. Contribuye a que el
organismo pueda combatir infecciones y enfermedades recurrentes.
Sirve para alivar el dolor de garganta, la gripe, las infecciones
urinarias, la candidiasis vaginal, la tos, los resfriados y la
sinusitis. Tonificante y revitalizante, en particular después
de sufrir un trauma. Puede emplearse en estado puro en caso de
primeros auxilios pero, como todos los aceites, antes debe testarse
sobre la piel; su aplicación, en este caso deberá
limitarse a la zona afectada intentando evitar impregnar la piel
que la rodea.
BERGAMOTA
(Citrus bergamia):
De la piel del fruto
de este pequeño árbol, se obtiene un aceite que
sirve para tratar forúnculos, eczema, psoriasis, picaduras
de insectos y heridas. Contribuye a aliviar los problemas de la
piel grasa (seborrea de cutis y cuero cabelludo), sobre todo si
estos están relacionados con el estrés. Posee propiedades
carminativas, antiespasmódicas y digestivas por lo que
es adecuado para tratar o prevenir estomatitis o malas digestiones;
regula el apetito. Ayuda a aliviar la cistitis y otras infecciones
de vejiga en combinación con la manzanilla romana. Este
aceite tiene un efecto sedante sobre el sistema nervioso, su aroma,
contribuye a levantar el ánimo, por ello, sirve para calmar
la ansiedad y la depresión y es altamente eficaz para combatir
el decaimiento y la fatiga causados por el estrés; ayuda
a recuperarse de un trastorno psicológico o físico.
Es aconsejable evitar la luz del sol y los baños
solares después de aplicar este aceite sobre la piel, pues
puede producir fotosensibilidad.
CANELA
(Cinnamonum zeylanicum): El
aceite esencial de este árbol tropical se obtiene tanto
de las hojas como de la corteza. Propiedades: antimicrobiana,
antiséptica, antiespasmódica, estimulante circulatorio
y digestiva por lo que puede emplearse
para
tratar la mala digestión, diarrea, gripe y golpe de frío.
Es usado para tratar la impotencia y la frigidez. Disipa la fatiga
mental, favorece la concentración y despierta el cuerpo
y la mente. El aceite de la corteza no debe emplearse en
la piel, el obtenido de las hojas sí, aunque en
concentraciones no superiores al 5%. Está contraindicado
durante el embarazo.
SALVIA
ESCLAREA
(Salvia sclarea): Aunque
posee unas propiedades parecidas a las de la salvia común,
la salvia esclarea se utiliza en aromaterapia por su menor índice
de toxicidad. Por su afinidad con el sistema reproductor es indicada
para tratar el síndrome premenstrual y dolores menstruales,
también es muy beneficioso contra los problemas derivados
de la menopausia. Es también un remedio muy eficaz para
curar las infecciones respiratorias y de garganta. Es un buen
cicatrizante y bactericida por ello sirve para tratar llagas y
desinfectar heridas. También es desodorante, estimula el
crecimiento del cabello, reduce la seborrea y combate la grasa
del cabello y la caspa. El aceite de salvia esclarea refresca
la piel congestionada, reactiva la circulación y reduce
la hinchazón. Alivia problemas digestivos y la flatulencia.
Contribuye a aliviar la ansiedad en situaciones de estrés,
propicia sensación de euforia, aunque utilizado en dosis
elevadas este aceite es narcótico y produce somnolencia.
Sirve para combatir la depresión y la depresión
postparto, tensión nerviosa, el estrés y el agotamiento.
Es afrodisíaco, motivo por el cual también se emplea
para combatir la frigidez y la impotencia. Propicia unos sueños
vívidos y ayuda a recordarlos. "Salvia"
deriva del vocablo latino "salvaro" o "salveo"
que significa "salvar", lo cual refleja la fama
de esta planta como un remedio que todo lo cura. El uso
de este aceite está contraindicado durante el embarazo,
aunque es beneficioso durante los últimos estadios del
parto. No lo utilice si debe conducir, pues tiene un efecto muy
sedante y dificulta la concentración; en dosis elevadas
puede provocar jaqueca, no se debe tomar alcohol antes y después
de su uso pues puede provocar naúseas.
ILANG-ILANG/YLANG-YLANG
(Cananga odorata): El
aceite se obtiene de la destilación de sus flores. Este
árbol, originario de Asia tropical también es conocido
como: "Árbol del perfume" debido a su deliciosa
fragancia. Se emplea para combatir: la depresión, el insomnio,
la tensión nerviosa, la hipertensión y la taquicardia,
pues reduce la presión sanguínea y estimula el sistema
nervioso central. También regula la producción de
sebo así pues, resulta beneficioso para el tratamiento
de las pieles secas o grasas y es un buen tónico para el
cuello cabello, estimula el crecimiento del cabello. Contribuye
a combatir la depresión post-parto. Podemos recurrir a
él si lo que buscamos es tratar trastornos emocionales
o problemas físicos que deriven de la falta de seguridad
en uno mismo, también nos ayudará a aliviar el pánico,
la ansiedad, el temor y la irritación que se derivan de
tener que afrontar situaciones que nos estresan. Ante una situación
crítica puede exhalarse el aceite a fin de relajarnos.
Es también afrodisíaco. Es un buen antiséptico
intestinal, mitiga los trastornos estomacales y cualquier tipo
de intoxicación alimentaria de tipo leve (para ello puede
quemarse o aplicarse mediante un masaje suave). Su uso abre nuestro
corazón otorgándonos un entendimiento más
profundo y, al tiempo, nos infunde una sensación de paz
y calidez. El aceite extraído de las flores amarillas es
el de mayor calidad. Sus propiedades se intensifican cuando se
emplea con otros aceites. Un uso excesivo de este aceite
puede provocar jaquecas y naúseas, tampoco es recomendable
emplearlo sobre la piel inflamada.
POMELO
(Citrus paradisi): La
esencia que se obtiene prensando en frío la piel del fruto
de este árbol posee propiedades antidepresivas, astringentes,
diuréticas y estimulantes del sistema linfático
entre otras. La esencia de pomelo es adecuada para combatir la
retención de líquidos, sus propiedades diuréticas
ayudan a combatir la celulitis. Favorece el sistema inmulógico
contribuyendo a curar el resfriado y la gripe; estimula el apetito
y regula el sistema digestivo, limpia los riñones y el
sistema vascular y tonifica el hígado. También posee
efectos calmantes sobre el organismo en general: alivia la migraña,
el dolor de cabeza y la fatiga causados por desfases horarios,
el síndrome premenstrual y las molestias experimentadas
durante el embarazo. Ayuda a curar el acné y la piel congestionada
o grasa, estimula el crecimiento del cabello y tonifica la piel
y los tejidos. Empleado en un quemador sirve para purificar el
aire y eliminar los gérmenes del ambiente así como
para aliviar el estrés, la depresión y el agotamiento
nervioso. Empleado antes de hacer ejercicio ayudará a aliviar
el dolor muscular y la fatiga. Como favorece la producción
de bilis contribuye a asimilar las grasas y favorecer la pérdida
de peso (emplear en aplicaciones externas). Esta esencia posee
tanto cualidades hipnóticas como euforizantes. Tiene
una fecha de caducidad corta así que debe procurarse mantener
el frasco bien cerrado; por lo demás, no es tóxico,
no irrita y no es fototóxico.